El caso Isabel Monrós.

Me acabo de enterar, viéndolo en el programa La Sexta Noche, de un caso bastante polémico y desgarrador en España: la ‘sustracción’ de tres hijos a una madre llena de impotencia, llevándoselos a México por parte del padre, todo a través de un proceso judicial legal.

Para plantearlo mejor, les dejo el artículo de una experta en psicología forense:

Puede que haya gente a la que el nombre de Isabel Monrós no le suene de nada. Trataré de resumirles el caso, muy brevemente.

Esta señora se casó con un empresario mexicano, tuvo tres hijos, y en un momento dado, se separaron. Parece ser que en la sentencia de divorcio se le otorgaba la guarda y custodia a la madre, con el consiguiente régimen de visitas al padre. La patria potestad era compartida.

En verano de 2010 la madre decide venir a pasar las vacaciones a España, lo notifica convenientemente al padre, y sale de México con sus tres hijos sin más problemas. Es estando en Valencia, con sus padres, cuando decide que lo que iban a ser unas vacaciones estivales se va a transformar en la residencia estable de los menores.

A partir de ese momento, el padre de los menores emprende una causa judicial para solicitar que los niños regresen, y empieza la batalla.

Acusaciones de malos tratos a los menores y a ella misma, acusaciones de no pagar la pensión alimenticia de los menores, contradicciones varias e indicadores de falta de veracidad en sus testimonios por las distintas televisiones (que no voy a detallar, por ética profesional).

Recuerdo la primera vez que vi un video del caso de esta madre (lamentablemente no he podido encontrarlo en la red) y la sensación de que había algo que me olía a chamusquina en su testimonio y en su intento, frustrado, de romper a llorar ante la cámara.

El proceso se llevó judicialmente y una juez determinó, tras el análisis de los menores por parte de los psicólogos forenses, que los niños tenían que volver a México con su padre y que, además, no había conflicto paterno-filial alguno. Parece ser que en la evaluación de inicios de 2011 los menores decían que querían a ambos progenitores y que no habían sufrido abusos de ningún tipo por parte de su padre.

Un año más tarde, cuando se trató de llevar a cabo la sentencia, asistimos a una especie de “causa social justiciera”, cuando unos vecinos impidieron que los menores salieran del domicilio materno.

Posteriormente, los niños fueron llevados al juzgado, según dice la madre, para una nueva evaluación por los psicólogos forenses del juzgado, y fue cuando finalmente se ejecutó la sentencia y los menores se fueron con su padre.

He escuchado las dos breves conversaciones telefónicas de los menores (una con la madre cuando estaban ya con su padre y otra a la gente que les apoyó para que no se fueran la primera vez) y les puedo asegurar, como experta en psicología forense, que hay indicadores de manipulación a los menores.

He sentido vergüenza y pena, a partes iguales, viendo las situaciones a las que estos menores se han visto expuestos. Realmente las imágenes son desgarradoras, pero están llenas de manipulación a los menores, sea de forma voluntaria o no. 

La madre llora desconsolada diciendo que no la han dejado despedirse de sus hijos, darles un beso, que la han engañado, que no llevaban ni su ropa … me pregunto qué debió pensar el padre cuando unas supuestas vacaciones se transformaron en un cambio de residencia, ¿pudo despedirse? ¿se sintió engañado? ¿se llevaron sus cosas?

Me parece indignante que una madre, que va abanderando por todos los platós de televisión lo mucho que quiere a sus hijos, y que todo lo hace por ellos, les haya expuesto de esta forma y les haya sometido a todos estos sufrimientos.

Quiero hacer constar que mi conocimiento del caso es por lo que se ha publicado en los diferentes medios, pero que mis conocimientos como experta en psicología forense me hacen detectar muchos indicadores que conforman mi opinión.

También destacar que soy una ferviente defensora de la custodia compartida, siempre que no haya motivos que la desaconsejen, y que no me decanto inicialmente nunca ni por el padre ni por la madre, porque considero que el sexo del progenitor no es determinante, sino las circunstancias de cada caso en concreto.

Felicitar, por último, a los programas que no han hecho un circo emocional con el caso, y que han contrastado las declaraciones de Isabel Monrós.

Enlace artículo

Aquí varios links con vídeos del caso:

Espejo público. Confrontación de la versión del padre.

La sexta noche.

La sexta noticias. Primer intento de recoger a los menores en el domicilio.

Te vas a enterar. Declaraciones tras la marcha de sus hijos.

Te vas a enterar. Explicaciones legales por parte de una abogada.

El programa de Ana Rosa.

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